Armonía y compasión en un mundo de diferencias. Experiencias integradoras del ser, la comunidad y la naturaleza. Rescatando los aspectos esenciales que nos unen como especie. Poniendo en práctica la resiliencia espiritual.

Nuestro mundo se caracteriza por la diversidad y la interdependencia. Estas son las virtudes de sociedades saludables y ecosistemas armónicos a través de los cuales hemos florecido como humanidad.

Sin embargo, actualmente se han reafirmado síntomas de diferencias que engendran violencia, ansiedad y tensión. Cuando las personas tienen necesidades e intereses divergentes, con distintos grados de acceso a recursos, oportunidades y poder, estas dinámicas pueden fácilmente dividir a las personas y a las comunidades. Estas divisiones construyen barreras y muros que a su vez retroalimentan relaciones antagónicas y procesos de deshumanización . El reflejo de lo que pasa en los marcos sociales luego se ve impactado en las distintas organizaciones de la sociedad: empresas, instituciones educativas, organismos del gobierno, etc. El famoso “efecto del espejo” bien descrito por Jorge Luis Borges en sus textos.

La deshumanización ha sido la raíz de varias discriminaciones institucionalizadas, inequidades e injusticias, resultando en explotación , guerras y el violento desplazamiento de personas y hasta comunidades enteras. Estos procesos conlleva al riesgo de seguir formateando un mundo cada vez más hostil. La incertidumbre y el miedo se reflejan en los niveles de desconfianza institucional global, principalmente gobiernos y medios de información , que surgen de las encuestas y que reafirman que “el sistema no está funcionando para mi “. Sin embargo, vemos por otro lado una oportunidad del lado de las organizaciones sociales y empresariales junto con las instituciones de hacer la diferencia y contribuir a una transformación positiva que derive en bienestar general. Por ello, creemos necesario inspirar a los líderes para impulsar estos cambios y humanizar las organizaciones.

Necesitamos de un cambio profundo en la conciencia humana desde el miedo y separación hacia el descubrimiento de la armonía inherente en nuestra naturaleza humana, en la integridad de nuestro ser, en las relaciones humanas y en la madre naturaleza que nos abraza como especie. Este cambio nos permitirá entender las diferencias desde una nueva perspectiva: la diferencia es lo que define nuestra forma de estar en el mundo, en lugar de ser una fuente de conflicto y tensión. Celebrar las diferencias como una fuerza creativa para la armonía, como una puesta en común de cosas divergentes, un proceso fluido de colaboración e interdependencia, de creación de valor.

Pensamos que la armonía abraza cualidades espirituales como el amor en su centro, que es la energía creativa que posibilita integrar todas las partes en un todo. Sostener la armonía requiere desarrollar nuestras capacidades interiores de compasión, resiliencia, paz y sentido de la vida, para comprometernos y conectar con esta energía creativa que nos permite trascender las diferencias y despertar interconexiones con la otredad transformándola en semejantes. Además, nuestra espiritualidad nos puede inspirar a actuar con el debido cuidado hacia los demás. El potencial de la armonía para transformar las relaciones con nosotros mismos, con otras personas, con instituciones y sociedades, así como entre naciones es inmenso.

Nuestro Foro convoca a líderes de todos los niveles y actividades a explorar procesos que conduzcan hacia la armonía , aprovechando nuestras cualidades espirituales para fortalecer la resiliencia y sostenernos en un estado de calma y paz interior, más  allá de las presiones cotidianas, los temores y la ansiedad que nos llevan a acciones y decisiones en contradicción.

Para contribuir a este estado positivo del ser, el Foro brinda espacios de diálogo, escucha activa, contemplación y experiencias en un ambiente rodeado de naturaleza.

Nuestro sueño es construir redes de líderes con propósito que puedan influir y conducir organizaciones, comunidades y espacios de gobernanza basados en valores humanos esenciales.

Los participantes del Foro están invitados a compartir, inspirar y ser inspirados y colaborar en alcanzar la armonía en nuestras vidas personales, comunitarias y políticas.

Es nuestra intención que el Foro Espíritu de Humanidad desarrollado fuera de Islandia, tenga un alcance mayor a nivel latinoamericano. En particular, sabemos que nuestro continente adolece de las mayores desigualdades sociales y económicas del planeta con indicadores de pobreza insostenibles. En este marco nos preocupa principalmente la situación de los jóvenes que conviven con esta falta de oportunidades para construir un proyecto de vida sustentable en paz y armonía. Por ello, el Foro hará foco en la participación activa de jóvenes como líderes que, aprovechando de los avances científicos y tecnológicos pueden consolidar una sociedad global con mayor calidad de vida y menor violencia y conflictividad y abrazando el cuidado del medioambiente.

El Foro Espíritu de Humanidad Latinoamérica comprende un amplio rango de actividades: paneles disparadores de temas inspiradores, diálogo entre participantes y referentes , casos de estudio, talleres experienciales, construcción de nuevas relaciones y vínculos, conversaciones informales, círculos de reflexión y experiencias artísticas, culturales y de contacto con la madre naturaleza.

El Foro le da la bienvenida a líderes, profesionales, practicantes y pensadores de las siguientes principales actividades:

  1. Humanidades, artes visuales, música y danza.
  2. Negocios y economía.
  3. Espiritualidad y religiones.
  4. Educación, trabajo social y salud.
  5. Ciencia y tecnología.
  6. Medioambiente.
  7. Política, negociación y resolución de conflictos, pacificación.

 

Los fundadores del Foro Espíritu de Humanidad Latinoamérica son:

  • Sara Caputo
  • Moira Lowe
  • Myrian Castello
  • Alan Genenschatz
  • Juan Hitzig
  • Javier Casas Rúa